viernes, 14 de diciembre de 2012

¿Qué hay detrás de la liberación de Narciso Agúndez?

La liberación de Narciso Agúndez Montaño  nos recuerda que el asunto de los 50 o 70 millones de pesos relacionado con el manejo fraudulento de un recurso proveniente de la venta de predios de Cabo San Lucas, es un verdadero juego de niños comparado con lo que realmente sucedió en materia financiera en el sexenio anterior.

Lo que la liberación de Agúndez Montaño revela es que se cierra el capítulo de la investigación financiera del sexenio anterior y evidencia que nadie será  ya molestado ni juzgado por la pérdida de más de 844 millones de pesos de patrimonio gubernamental que tuvo lugar en los dos últimos años de gobierno de NAM, en el que estuvieron implicados funcionarios de primer orden del actual gobierno panista. Datos que pueden ser verificados en los  balances generales oficiales de 2008 y 2010 del gobierno estatal.

El patrimonio del gobierno de BCS,  en diciembre de 2008, era superior a los 588 millones de pesos; en diciembre de 2010 era negativo en más de 256 millones. Por tanto, en esos dos últimos años, se perdieron más de 844 millones. Y en ese periodo el secretario de finanzas de Agúndez era el mismo que hoy lo es con Marcos Covarrubias Villaseñor: José Antonio Ramírez Gómez, de quien desde hoy se dice que desea ser el próximo gobernador de BCS, y de quien ya se rumora que tendrá el apoyo de casi todos los actuales dirigentes de los partidos denominados de izquierda.

Esa es la verdadera tragedia financiera que se vivió en el gobierno de Narciso Agúndez Montaño, de la que el actual gobierno guarda, seguramente por el nombre de los implicados, el más absoluto silencio.

lunes, 10 de diciembre de 2012

¿Quién no reconoce como presidente de México a EPN?


Yo sí reconozco que Enrique Peña Nieto es el presidente de México.

¡Cómo no reconocerlo, si lo vimos haciéndose del poder  comprando públicamente a mexicanos sus trocitos de país, con monederos Mónex o de cualquier otro nombre, a cien, a quinientos  o a mil pesos: a como se dejaran los marchantes!  

¡Cómo no reconocerlo, si nosotros vimos  que las autoridades del IFE encontraron limpísimas esas elecciones a pesar de que  miles de videograbaciones circularon en el país mostrando el uso de las tarjetas Soriana  que  los mexicanos que vendieron su pedacito de país, desesperadamente deseaban gastar una vez que esa vergüenza  fue descubierta! 

¡Cómo no reconocerlo, si las autoridades del IFE le dieron el triunfo cuando los procesos legales,  relacionados con el lavado de dinero, estaban  a mucha distancia, aún, de tener resoluciones judiciales!

!Cómo no reconocerlo, si al IFE y  a las autoridades judiciales mexicanas no les pareció extraño que  un operador político directo y muy cercano a Peña Nieto fuera  el que dirigía la empresa que compraba los monederos y  que compartía, por lo menos, el mismo domicilio con otra docena de empresas relacionadas con las tarjetas Monex!

¡Cómo no reconocerlo, si a perredistas y panistas de sobrada inteligencia y malicia política no les parecía un delito muy grave que la presidencia pudiera ser comprada, barata, a causa del hambre, y cara, a causa de la desvergüenza de los liderazgos de los partidos! 

¡Cómo no reconocerlo, si mexicanos a quienes nosotros conocemos como personas inteligentes y honradas -sólo para pasar por ciudadanos prudentes  y de buenas maneras - prefirieron guardar silencio y olvidar esa  vergüenza nacional, eludiendo, incluso, hablar del tema, como regularmente se hace con los asuntos criminales!  

¡Y también reconozco que Jesús Zambrano, dirigente del PRD, palero público de EPN, es una de las peores lacras del sistema político mexicano, cuyo servilismo al propietario de la presidencia de México  sirve para mostrar el fraude como un triunfo electoral legítimo y para ofrecerse él mismo como ejemplo de lo que debe ser una izquierda moderna!

sábado, 8 de diciembre de 2012

EL RUISEÑOR Y LA ROSA: (FRAGMENTO: OSCAR WILDE)

-Dijo que bailaría conmigo si le llevaba una rosa roja -se lamentaba el joven estudiante-, pero no hay una sola rosa roja en todo mi jardín.

Desde su nido en la encina, le oyó el ruiseñor, y miró asombrado por entre las hojas.

-¡No hay ni una rosa roja en todo mi jardín! –repetía el estudiante, y sus bellos ojos se llenaban de lágrimas

                                                                              -0-

-Sé feliz -le gritó el ruiseñor-, sé feliz; tendrás tu rosa roja. Te la haré con música a la luz de la luna y la teñiré con la sangre de mi corazón. Lo único que te pido, en pago, es que seas un sincero enamorado, porque el amor es más sabio que la filosofía, por más que ésta lo sea, y más fuerte que el poder, por poderoso que éste sea. Sus alas son color de fuego y del color del fuego es su cuerpo. Sus labios son dulces como la miel y su aliento es como el incienso.

 El estudiante levantó la cabeza del césped y escuchó; pero no pudo comprender lo que el ruiseñor le decía, porque él sólo sabía las cosas que están escritas en los libros.

 Pero el roble si comprendió y se puso triste, porque amaba mucho al ruiseñor que había construido su nido en sus ramas. -Cántame la última canción- le pidió en un murmullo. ¡Me quedaré tan triste cuando te vayas! Y el ruiseñor cantó para el roble, y su voz era como el agua clara al caer en una jarra de plata.

 Cuando hubo terminado la canción, el estudiante se puso en pie y sacó del bolsillo un cuaderno y un lápiz.
Y se encerró en su habitación, echándose sobre su camastro y se puso a pensar en su adorada; al poco rato se quedo dormido.

 Y cuando la luna brilló en los cielos, el ruiseñor voló al rosal y colocó su pecho contra las espinas. Y cantó toda la noche con el pecho clavado sobre las espinas, y la fría luna de cristal se inclinó para escucharle. Y cantó toda la noche, y las espinas fueron hundiéndose cada vez más en su pecho, y la sangre de su vida escapaba de sus venas...

 Cantó primero el nacimiento del amor en el corazón de un joven y de una niña, y sobre la rama más alta del rosal floreció una rosa maravillosa, pétalo tras pétalo, canción tras canción.

 Primero era una rosa pálida como la bruma que flota sobre el río, pálida como los pies de la mañana y plateada como las alas de la aurora. Pálida como la sombra de una rosa en un espejo de plata, como la sombra de la rosa en una laguna. Así fue la rosa que floreció en el brote más alto del rosal.

 Pero el rosal gritó al ruiseñor que se apretase más contra las espinas. -Apriétate más, ruiseñorcito –rogó el rosal-, o llegará el día antes de que la rosa esté terminada.

 Entonces el ruiseñor se apretó más contra las espinas y su canción se hizo más y más fuerte porque cantaba el nacimiento de la pasión en el alma de un hombre y una mujer. Y un delicado rubor apareció sobre los pétalos de la rosa, lo mismo que enrojece la cara de un enamorado que besa los labios de su prometida.

Pero las espinas no habían llegado aún al corazón del ruiseñor; por eso el corazón de la rosa seguía blanco: porque sólo la sangre de un ruiseñor puede colorear el corazón de una rosa.

Y el rosal suplicó al ruiseñor que se apretase más contra las espinas. -Apriétate más, pequeño ruiseñor -le decía-, o llegará el día antes de que la rosa esté terminada.

 Entonces el ruiseñor se apretó más contra las espinas y éstas llegaron a su corazón y una desgarradora punzada de dolor le hizo estremecerse. Agudo y amargo era su dolor, y su canción se hizo más y más salvaje, porque cantó por el amor sublimizado por la muerte, sobre el amor que no muere en la tumba.

 Y la rosa maravillosa se hizo roja como las rosas de Bengala. Purpúreo era el color de los pétalos y purpúreo como un rubí era su corazón. Pero la voz del ruiseñor desfalleció y sus menudas alas palpitaron, y un velo cubrió sus ojos. Más y más débil se hizo su canción y sintió que algo anudaba su garganta.

Entonces exhaló su último canto. La blanca luna le oyó y olvidándose de la aurora se detuvo en el cielo.

 La rosa roja le oyó; tembló toda ella de arrobamiento y abrió sus pétalos al aire frío del alba.

 El eco le condujo hacia su caverna purpúrea de las colinas, despertando de sus sueños a los rebaños dormidos.

 El canto flotó entre los cañaverales del río, que llevaron su mensaje al mar. -Mira, mira -gritó el rosal-, ya está terminada la rosa. Pero el ruiseñor no contestó porque estaba muerto sobre la hierba con las espinas clavadas en su corazón. 

A medio día el estudiante abrió su ventana y miró. -¡Vaya que suerte la mía! –exclamó- ¡Hay una rosa roja!

domingo, 18 de noviembre de 2012

BCS ha perdido al gran educador Evodio Balderas González


En febrero de 1972 murió Genaro Vázquez Rojas, profesor  y guerrillero del estado de Guerrero. Quien esto escribe era, entonces, presidente de la sociedad de alumnos de la Escuela  Técnica Industrial y Comercial # 27  (ETIC #27, hoy EST 1) aquí en  la ciudad de La Paz, BCS. El profesor Evodio Balderas González  era el director del plantel. A pocos días de la muerte de Genaro, algunos secundarianos decidimos elaborar un periódico mural y colocarlo en  el muro mayor de la entrada principal de la escuela, la de la calle Isabel la Católica. Convocamos a todos los alumnos jefes de grupo de la secundaria para informar de la muerte del guerrillero y de su causa, y de nuestro propósito de hacerlo saber a toda la comunidad escolar. Ninguno de los asistentes se opuso a que dicho mural fuera colocado en el lugar convenido, y así se hizo.

En alguno de los recesos de la mañana, cuatro alumnos fuimos llamados a la dirección escolar. Aquellos no eran tiempos en que los secundarianos debieran andar pensando, menos propagandizando, asuntos relacionados con los grupos guerrilleros. Tal vez, a menos de cuatro meses de terminar nuestros estudios secundarios, seríamos expulsados, o, al menos,  tal vez, seríamos castigados y exigida la presencia de nuestros padres por tal conducta. Con esos oscuros pensamientos entramos a la dirección, imaginado, en el mejor de los casos, una gran reprimenda o una furibunda llamada de atención del director de la escuela. ¿Qué otra cosa podía esperarse de un director  de escuela secundaria  en esos tiempos de gobiernos de un sólo partido y apenas a poco más de un año de terminado el gobierno autoritario y represivo de Gustavo Días Ordaz? ¿Qué otra cosa se podía esperar sino cortar  por lo sano y erradicar esas malas  hierbas que desde edad tan temprana causaban problemas y que de seguro serían mal ejemplo si se les dejaba crecer?

Pero el director de la ETIC #27 no era un profesor cualquiera; era el profesor Evodio Balderas González. Serio, sin ninguna muestra de ira y sin afabilidades fingidas nos hizo pasar y nos ofreció asiento a los cuatro. Su seriedad no podía dejar de asombrarme. Su actitud no era la de de alguien que pretendiera mostrar y ejercer su autoridad. Tampoco  era de complacencia. No fingió que pretendía ser nuestro amigo para que le comentáramos de donde había nacido la idea que habíamos expuesto en el espacio reservado para el periódico mural escolar. Nos habló como si fuésemos personas responsables de nuestra propia conducta. No nos interrogó, ni amenazó con expulsarnos  o acusarnos con nuestros padres. Sin poder recordar las palabras exactas, nos dijo que le parecía correcto que  las personas trataran de expresar sus ideas;  que la situación de miseria del estado de Guerrero llevaba a veces a maestros como Genaro Vázquez  y a otros profesionistas  a desesperarse y a creer que la única manera posible de resolver problemas era a través de las armas; que era una lástima que vidas valiosas y generosas se perdieran; que  era una pena que maestros dejaran las aulas para ir a la guerrilla y que sería más lamentable que estudiantes que tal vez como profesionistas podrían ser brillantes ayudando a sus familias y a la sociedad  perdieran la vida lamentablemente. Nos dijo, finalmente, que él esperaba que nuestra idea de servir  desinteresadamente la mantuviéramos hasta después de terminar nuestros estudios universitarios de los que él estaba seguro que concluiríamos con éxito y tal vez con honores.

Siempre que a partir de entonces  tuve contacto con el Profesor Balderas, recibí el mismo trato respetuoso  y  una seria afabilidad que no podía llevar más que a una confianza plena. En el trascurso de nuestras vidas más de una vez me hice el encontradizo con él para conocer su opinión sobre algún asunto de gran preocupación personal del que yo no encontraba fácil solución. Era yo un militante de izquierda que en asuntos personales buscaba , casi subrepticiamente, la opinión sincera  de ese hombre que, más allá de las ideologías, parecía representar lo mejor de las instituciones existentes. Siempre encontré respuesta. Y alguna vez,  creo que como intuyendo malos tiempos míos,  él también se hizo el encontradizo para que la ayuda ofrecida no pareciera si no una afortunada coincidencia.

¡El profesor  José Evodio Balderas González ha muerto! Su esposa, sus hijos,  han perdido a una gran persona. Ojalá su recuerdo los acompañe siempre y les ayude a soportar el dolor de su inmensa pérdida.

!Baja California Sur ha perdido uno de sus más grandes educadores.! ¡Las banderas de las escuelas de Baja California Sur deberían pender a media asta!

martes, 29 de mayo de 2012

Culpas, besos y regaños en el Diálogo para la Paz de Javier Sicilia

Ayer, en el marco de el Diálogo para la Paz -dirigido por el poeta Javier Sicilia- Enrique Peña Nieto reconoció que se habían cometido excesos en contra del respeto a los derechos humanos en los sucesos de Atenco, y  asumió su responsabilidad en el ejercicio del poder para restablecer el orden público en aquella comunidad los días 3 y 4 de mayo de 2006. En esos hechos murieron los jóvenes Javier Cortés Santiago, de 14años, y Alexis Benhumea, de 20; fueron violadas 26 mujeres y torturadas y lesionadas  más de 200 personas.


Trinidad Ramírez, esposa de  Ignacio del Valle -lider de Atenco sentenciado inicialmente a 65 años de prisión-  dijo a EPN que si él dio la orden del operativo en el que hubo muertos, mujeres violadas y cientos de personas torturadas,  "entonces eres responsable de dos asesinatos impunes, de que una banda de violadores siga actuando al amparo de la policía que tú creaste. Esas son tus credenciales para intentar llegar a la Presidencia".


De no ser por los acontecimientos trágicos que ahí fueron analizados y reclamados sus esclarecimientos, el evento hubiera alcanzado ribetes muy cercanos a la comedia debido a la sobre actuación de su dirigente, Javier Sicilia, quien después de haber besado a Josefina Vázquez Mota y a Enrique Peña Nieto, y de haber abrazado a López Obrador que rehusó ser besado por el poeta morelense, fustigó dúramente a todos los candidatos a la presidencia, como si él fuera un personaje que diera y quitara, a su arbitrio, la vida política a los asistentes.




domingo, 27 de mayo de 2012

Los fantasmas de Atenco persiguen a Peña Nieto

Quienes se indignaron porque el cofre del automóvil de Enrique Peña Nieto fue golpeado por jóvenes estudiantes en Querétaro, ¿se indignarían de la misma manera en 2006 cuando, en Atenco, Estado de México, fueron muertos dos jóvenes, 26 mujeres violadas sexualmente, 206 personas lesionadas y torturadas, y 209 personas violentadas en sus derechos humanos, según la recomendación 38/2006 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos que cita el Economista el 21 de mayo de 2012?
Aunque los datos anteriores, por si mismos, ofrecen un una horrenda visión de participación de las policías en el caso de Atenco, en mayo de 2006, cuando el Estado de México era gobernado por Enrique Peña Nieto, estos mismos datos palidecen cuando leemos los testimonios de algunas de las víctimas que son recogidos en el texto de una foto publicada en Facebook bajo la firma de Ateísmo brillante.
He aquí esos testimonios tal y como la fuente citada los describe:
“Venía un señor que yo escuchaba que traía rotas las costillas, venía otro señor bien ensangrentado y otro así con sus manos todas flojas, como caídas”.
“De mí abusaron sexualmente. Al yo negarme del abuso, me golpearon todo lo que pudieron”.
“A las mujeres nos trataron como un botín, como decir: ¡Ah! Aquí están seis mujeres, y todos los hombres encima de ellas”.
“A mi pareja los policías le gritaban: ¿Así te la coges güey?, cuando me estaban haciendo cosas a mí”.
“Yo traía mi espalda bien marcada, un ojo me lo cerraron de una patada; aún me duele la espalda, la columna”.
“Decían que ahora en una barranca nos iban a aventar, nos iban a matar, que estábamos solos, que a ver que dónde estaban los machetes”.
“Cuando recibí el primer golpe, ahí me salieron mis dientes”.
“A la fecha no he conocido a los que secuestré y ¿con qué lo voy a secuestrar si soy campesino, ¿con mi pala, mi azadón, mi machete?”
“Al señor Arnulfo Pacheco le pegaron a pesar que hasta los vecinos les decían: ¡No se lo lleven…! ¡El señor no puede caminar!”
“Llegando al camión me cargan tres policías y me avientan a una montaña humana, de gente. Así, una montaña humana, nos van aventando”.
“A una compañera le decían que… que les dijera ‘vaquero’, y mientras ellas decían !no!, más le pegaban, le pegaban”.
“Ya de tanto golpe, ya la compañera decidió hacerlo y dijo ‘vaquero’ y todos los policías se ríen, ¿no?, sí, como si fuera un juego”.
“Uno me sacó el aire, y me caí al suelo, y dijo ‘Ya está llorando este güero’ en tono burlón”.
“Nos subieron a una camioneta, y luego a un camión. El camión olía a sangre, había un charco de sangre”.
“Todos los policías te querían dar un golpe, veías como corrían”.
“Íbamos 54 personas en el pasillo del camión, unos encima de otros y la sangre te goteaba de la gente que iba encima de ti”.
“A la alemana le decían ‘Tú estás bien bonita, tú no tenías que estar metida en esta onda de zapatistas, cásate conmigo’, ella se quejaba”.
“Se oía cómo la magullaban. Le rompieron el collar, le arrancaban el pelo de la cabeza, se quejaba. Hasta atrás se oían más mujeres”.
“Las estuvieron tocando sobre los senos, los glúteos, las insultaban, las decían ‘Perras, seguro que estás sidosa’ y cosas de ese tipo”.
“Suben policías al camión y en mi espalda ponen a otra compañera, hoy sé que es una de las compañeras españolas, y la empiezan a desvestir”.
“Yo pensé que la estaban violando por lo que oía. Ahora sé que parece que no alcanzaron a penetrar pero le pusieron una vejación monstruosa”.
“Nos meten entre los asientos de tal manera que quedaban nuestras rodillas en el piso, el pecho sobre el asiento y la cabeza en el respaldo”.
“‘Gachupina, mira dónde te viniste a meter pinche española, pendeja, etarra’, le decía a la compañera”.
“Le quitan la ropa del torso y empiezan a bajarle los pantalones y ella se desespera demasiado”.
“Yo siento cómo ella trata de aguantar pero los policías la sostienen cada quien de una extremidad, diferentes policías”.
“Le introducen los dedos en su vagina, le tocan los senos, la pellizcan ahí y en los glúteos. Y yo siento cómo ella trata de defenderse”.
“‘¡Tengo asma, tengo asma por favor!’, y le decían ‘¡Pues muérete pendeja!’”
“A una compañera la ponen atrás, la someten, la desvisten y la dejan con los glúteos levantados y con la cabeza en el asiento”.
“Siete mujeres pusimos una denuncia por tortura y violación, ahora estamos en ello. No tuvimos acceso a los peritajes dentro del penal”.
“En el penal hay una mujer que la llaman la Loba, que tiene mucho poder que es priista, ella también intentó romper la huelga de hambre”.
“Y para colmo, nos vino las regla menstrual el 5 de mayo, traumatizas, adoloridas, con heridas graves y jamás recibimos atención médica”.
“Aparece que cincuenta policías en el polígrafo salieron negativos, ninguno según esto cometió violencia…”
“…Pero si fueron 3,500 efectivos se lo deberían pasar a todos, ellos son juez y parte”.
“Luego hemos sido víctima de unos medios, ponen en tela de juicio las violaciones. Dicen que no había mujeres detenidas. ¡Éramos cincuenta!”.
“Nos formaron en fila india y con la cabeza agachada. Empezaron a quitar, bueno, a mí sí me quitaron la ropa. Me quedé sólo con el blazer”.
“Me dijeron que era una revoltosa, que me iban a violar, que igual tenía sida pero que no importaba, que no me iba a salvar”.
“Caí sobre otras personas. Yo creo sobre unas cinco personas y ahí me siguieron golpeando, me estaban toleteando los pechos”.
“Había una muchacha que gritaba: ‘Ya no, por favor, ya no, por favor’. Después me enteré que la habían violado a ella”.
“En eso empezó a oler raro el camión. Los policías se iban drogando e iban viendo películas pornográficas en el camión”.
“A varias compañeras nos iban mordiendo los senos, nos iban tocando las pompas”.
“Nos iban metiendo las manos en la parte posterior del pantalón y, ahí, nos seguían toleteando”.
“Había compañeros que lloraban, a los más los golpeaban. Yo no sentía los brazos de mi compañero”.
“Mi compañero iba esposado, ya casi iba muerto, iba todo pálido, pálido, pálido”.
“Hasta ellos mismos lo iban moviendo con el tolete. ‘Qué, ¿vas bien?’ Uno gritó: ‘Hijo de la chingada ya se te murió este cabrón’”.
“Una compañera se bajó los calzones y le enseñó como estaba toda golpeada, pero el director del penal bajó la cabeza y se fue”.
“Mucha gente te pregunta: ¿Te violaron? Pues no quiero hablar de eso, quiero retomar mi vida”.
“Si a López Obrador lo consideran un peligro para México, ¡imagínate lo que pensaban de nosotros!”
“A una de las españolas le decían todo el tiempo: ‘¿No puedes respirar, pendeja?, pues ya no vas a poder respirar nunca’”.
“A las que violaron las llevaron a la parte trasera y allí las violaron, encima de compañeros”.
“A los compañeros que tenían lentes se los rompían, ‘Órale, el pinche ciego’”.
“Él se aferraba a sus nalgas pero no llegó a la penetración con el pene, le metió una llave o algo metálico”.
“De 3,500 policías escogieron cincuenta para el polígrafo y según esto ninguno usó violencia sexual y solamente ocho usaron abuso fuerte”.
“Siento que quisiera irme al monte, estar solo, llorar a grito abierto. Así yo quisiera. Me golpearon en el alma, no en mi dignidad”.
“Una mujer policía me quitó el celular, la pulsera, mis objetos. Me madreaban los pechos y luego me bajo el pantalón”.
“Me dijo un policía ‘Pinche perra, ¿cuántas posiciones te sabes?’, y yo ‘Ninguna’, y otra vez ‘Pinche perra, ¿cuántas posiciones te sabes?’”
“Me dijo luego ‘¿Sabes hacerlo con la boca?’, ‘No’, ‘Pues vas a aprender’. Uno se bajó el cierre y me obligó a hacerle sexo oral”.
“Saqué el semen porque yo no me lo quería pasar y escupí y me cayeron unas gotas en el pantalón. Luego vino otro y fue igual”.
“Llegó otro y quería que le hiciera sexo oral, y vino otro y dijo ‘Déjenla, que ya se han pasado con ella, déjenla ya’”.
“A dos policías los reconocería muy bien, si alguien me enseñara una foto yo los reconocería muy bien”.
“Cuando llegamos al reclusorio uno de los que me defendió me agarró la mano y dijo ‘Yo hasta aquí he hecho lo que he podido, cuídate mucho’”.
“Me chequearon la cabeza. Yo dije que traía semen en mi pantalón, dijeron que no podían hacer nada. Me dieron un naproxeno para el dolor”.
“A mi cuñada la obligaron a hacer sexo oral. Yo creo que ninguna de las mujeres que fuimos ahí nos salvamos”.
“A mí por lo menos no me violaron. Pero sí fui objeto de abuso sexual, me metían mano por donde sea”.
“Subían y decían, ‘A ver, búscame a alguien que tenga una sudadera de tal color. Búscame a ese pinche barbón. Bájame al gordo. Bájame a tal”.
“Arriba no dejaban de golpear a la gente más ensangrentada, cuanto más golpeada venía, más le pegaban, más se le insultaba”.
“La policía estaba tratando de contarnos, no podía contarnos porque estábamos como puercos, unos encima de otros”.
“Olía a sangre el camión. Te agachaban la cabeza y lo único que veías era sangre. Por donde quiera chorreaba sangre”.
“Decían que no viéramos películas gringas, que eso pasaba únicamente en Estados Unidos, que estábamos en México y que no teníamos derechos ni madres”.
“Lo primero que me llega a decir es, ‘¿Tú eres de la UNAM? Tú no eres campesino, se ve a leguas, ya ves como son mamadas lo que dicen”.
“Una amiga dice que chirriaba mucho mi mandíbula. Cuando dejé la prisión sentía miedo de salir a la calle y odio, mucho odio”.
“Sentía que la vida era una mierda, que lo que nos estaba pasando era muy cabrón. Pero también sentía solidaridad de mucha gente”.
“Esos güeyes quieren que el miedo y el odio se te quede en la piel”.
“El saqueo y el botín de guerra es norma en la policía en México. Nuestras compañeras fueron el botín que les dio Peña Nieto”.
“El policía no necesita recibir la orden, sabe que tiene la impunidad para hacer lo que sea”.
“El operativo no fue para implantar la seguridad, el orden y la paz en Atenco, sino lo contrario”.
“Los ‘excesos’, los llamados ‘excesos de la policía’, no son excesos, son su método de operación”.

viernes, 27 de enero de 2012

Peña Nieto en Davos, Suiza.

Enrique Peña Nieto, después de sus reiterados traspiés en asuntos relacionados con la cultura y con la economía doméstica de las clases populares, buscó los reflectores internacionales en Davos, Suiza, para intentar recomponer su maltrecha imagen, deteriorada por su propia falta de lectura y de conocimiento elemental de la realidad nacional.

El precandidato único del PRI a la presidencia del país, se dejó ver y tomar fotografías junto a las conocidas figuras del mundo financiero que se dieron cita en Davos, la ciudad del centro europeo que nuevamente este año acogió a lo más granado de las personalidades de los campos empresarial y político, en el marco del Foro Económico Mundial.

Se desconoce si Enrique Peña Nieto ahí, en la ciudad alpina de mayor altitud de Europa, habló en alemán que es el idioma oficial, o si lo hizo en inglés, francés o italiano, que son las lenguas modernas en las que usualmente se comunican los residentes cuyos orígenes son de muy variadas nacionalidades. Sólo esperamos que no haya dicho “muchas tortillas” en lugar de “muchas gracias”, como recientemente lo hizo en náhuatl en una comunidad del estado de Hidalgo.

Buscando que los deslices cometidos en su tierra natal fueron opacados por las resplandecientes luces de la ciudad de Davos, el engelado precandidato dio respuesta a interrogantes de la prensa en un lenguaje crujientemente almidonado. Dijo, Peña Nieto, que su propuesta considera como estrategia principal al blindaje de la economía interna del país, buscando fortalecer el consumo y mejorar el empleo “con un enfoque en el combate contra la inseguridad y la violencia”.

Desconocemos si nuestro héroe en gira europea tenía alguna idea sobre lo que estaba hablando, o si no eran más que palabras huecas, aprendidas de memoria para recitarlas en un escenario en el que lo que él expresara realmente carecía de relevancia, pues los reflectores estaban centrados en los líderes financieros y políticos del mundo. Sin embargo, el lugar era realmente apropiado para tomarse las fotos que en nuestro país podían tener el impacto mediático deseado: que los mexicanos nos asombráramos con las epopeyas del precandidato en el gélido país europeo.

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jueves, 26 de enero de 2012

800 millones para el Centro de Convenciones, 100 para el problema del agua en BCS.


El gobierno federal aportó 800 millones de pesos para la construcción del Centro de Convenciones de Los Cabos. La obra, cuya licitación fue declarada desierta después de haber sido convocada por el gobierno del estado, fue asignada directamente por éste a la compañía Ingenieros Civiles Asociados (ICA).

Bernardo Quintana Isaac, propietario de ICA, que ha sido considerado entre los 20 hombres más ricos de México, es ampliamente conocido por haber apoyado abiertamente la campaña electoral de Felipe Calderón a la presidencia de la republica.

Esta misma empresa, ICA, construyó también en Baja California Sur el Hospital Juan María de Salvatierra, con una inversión superior a los 400 millones de pesos, aportados mayoritariamente por el gobierno federal. La calidad de la obra fue reiteradamente criticada por el actual secretario de salud de nuestro estado, y no obstante, como ya dijimos, el Centro de Convenciones de los Cabos se asignó directamente a la misma empresa de Bernardo Quintana.

En contraste, esta semana el gobernador del estado, Marcos Covarrubias, ha hecho pública su decisión de buscar, junto con el director de CONAGUA, una aportación adicional de sólo 100 millones de pesos para atender el persistente y grave problema de la sequía recurrente que por tercer año consecutivo afecta a miles de familias de rancheros sudcalifornianos.

Esta dispar asignación de recursos, que otorga miles de millones de pesos a las obras que están siendo construidas por empresas propiedad de quienes apoyaron al presidente Calderón en su campaña electoral y apenas una ínfima cantidad, comparativamente, a las que benefician a miles de familias pobres, ¿será parte de la política del rescate de los valores sudcalifornianos?

Narciso y Marcos: la misma política universitaria

El asunto relacionado con la legitimidad de la rectoría de la Universidad Autónoma de Baja California Sur revive de nuevo la no olvidada suspicacia popular respecto a si Marcos Covarrubias Villaseñor arribó a la gubernatura por méritos propios o por un acuerdo entre Narciso Agúndez, Jesús Ortega Y Felipe Calderón.

La ilegal reforma a la legislación universitaria que tuvo lugar en el Congreso de Baja California Sur, para que pudiera acceder una persona distinta a Carlos Villavicencio Garayzar a la rectoría de la UABCS, fue, sin duda, una orden de Narciso Agúndez dada a los diputados de la XII Legislatura.

Instancias competentes del poder judicial declararon ilegal las reformas que promovió Narciso Agúndez y que fueron votadas favorablemente por los diputados incondicionales de éste para nombrar un rector distinto al que el órgano universitario facultado para ello había designado.

Una y otra vez, las resoluciones legales han confirmado la razón de los argumentos presentados por Carlos Villavicencio Garayzar. Las resoluciones jurídicas del 24 de enero confirman lo que el académico despojado ha venido sosteniendo desde hace más de un año: que él es el rector legal de la máxima casa de estudios de Baja California Sur.

¿Por cuánto tiempo más las autoridades sudcalifornianas, las que debieran ser ejemplo en el acatamiento de las leyes, continuarán solapando y, tal vez, hasta promoviendo que la ilegalidad continúe privando al interior de la UABCS?

¿A quién beneficia que la Universidad continúe debatiéndose en la incertidumbre jurídica? ¿Qué se obtiene de bueno al evitar que la legalidad vuelva a nuestra universidad?

¿Se pretenderá desde el gobierno, acaso, impacientar a los universitarios que reclaman el reconocimiento de su autoridad legal, para que, irritados, promuevan el tenso ambiente académico que a todos perjudica y que tanto enoja a los sudcalifornianos?

¿Se intentará manipular y provocar a los mismos despojados de la rectoría para que en medio de la desesperación causada por un vergonzoso e inexplicable aplazamiento en la aplicación de la Ley, cometan ellos mismos alguna irregularidad que permita a las autoridades ilegales exhibirlos como violentos?

¿Cuántas resoluciones legales más serán necesarias para que los beneficiarios de esta situación irregular desistan de sostenerla indefinidamente? ¿O ya habrán decidido que ahí permanecerán a menos que sean echados violentamente de ese espacio que ocupan ilegalmente?

¡Qué lamentable que así fuera!