lunes, 6 de junio de 2011

La torta que el Marquitos traía bajo el brazo

Casi al fin de la campaña electoral reciente, nació el Marquitos, varón primogénito de Marcos Covarrubias Villaseñor. Según éste, su hijo traía una gran torta bajo el brazo. Así lo decía, con orgullo y satisfacción, en los actos electorales multitudinarios, dando a entender con ello que su hijo le traería suerte en los resultados electorales del 6 de febrero. Y así fue. Marcos Covarrubias ganó la elección con un margen muy considerable. Hoy puede decirse que efectivamente el Marquitos traía una torta bajo el brazo, para él y su familia. Para los trabajadores más pobres del gobierno del Estado, solo trajo desempleo, desilusión y desesperanza.

Si en la contienda electoral pasada hubo una campaña que usó indiscriminadamente imágenes impregnadas con fuertes dosis de sentimentalismo, esa fue la de Marcos Covarrubias Villaseñor. No hubo un solo día en que esos efluvios discursivos, aparentemente provenientes de una naturaleza humana excepcional, no vibraran en las plazas públicas y ablandaran hasta los corazones más reacios a creer en las promesas de campaña de políticos y de políticas.

No recuerdo que en BCS se hayan usado tan intensamente figuras retóricas que intentaran tocar las fibras más sensibles de los rudos sudcalifornianos, como la del hermano fallecido, casi leyenda; la del hijo por nacer, promesa sagrada, y la del inmigrante agradecido, redentor de los residentes centenarios.

El incesante uso en campaña de figuras como las del nacimiento, la muerte y la inmigración, me provocaban sospecha. Y un sordo malestar se apoderó de mí a lo largo de la contienda. Un malestar tanto más ingrato, cuánto más difícil me resultaba explicarlo.

¿Cómo poner en entredicho lo que parecía ser el juramento de buscar el bienestar de los sudcalifornianos en nombre de lo más sagrado?

Pero los discursos dichos “con el corazón en la mano” y los afectos reiterados “de todo corazón”, acabaron justo con la conclusión del proceso electoral.

Hoy, los empleados más pobres de la burocracia, los de más bajos ingresos, lo que no pertenecen a ninguna organización gremial, los que no tienen padrinos que los recomienden o protejan, siguen siendo agredidos, hostigados, despedidos.

Los procedimientos más viles están siendo utilizados para lograr que cientos de empleados dejen de formar parte de la plantilla laboral del gobierno del Estado. La primer parte de la estrategia que los funcionarios de más altos ingresos han ideado para abaratar el despido de los trabajadores, es quitarles todo tipo de compensaciones y prestaciones, para que obligados por el raquítico ingreso que les quede, renuncien.

Pero si aún con un salario disminuido no renuncian, tiene lugar, entonces, la segunda parte del plan que consiste en tratarlos como a bultos. Una vez que la materia de trabajo ha sido aprendida por los nuevos empleados, a los candidatos a ser despedidos le son retirados los muebles, el equipo, los implementos de trabajo, hasta dejarlos vergonzosamente en la más absoluta inactividad, para orillarlos así, si es posible, al abandono del empleo.

Pero cuando ni la disminución del ingreso ni el trato humillante hace que los trabajadores renuncien, los nuevos gobernantes, tal vez con el corazón compungido, tal vez sin ningún dolor, simplemente los despiden. La torta que el Marquitos traía bajo el brazo, no era para compartirla con ellos.

Y mientras tanto, los muy altos funcionarios del antiguo régimen, aquellos que más sevéramente fueron criticados por corruptos, displicentes o ineficientes, continúan en los mismos puestos, en otros de más alto nivel o, al menos, en uno de igual jerarquía o similar ingreso.

Según vemos, para ellos sí, el Marquitos ha traído, como textualmente dijo el Gran Marcos en su inicio de campaña, “una pinche tortota, bajo el brazo”.

6 comentarios:

  1. no seas VENDIDO, eso que tu dices paso en los sexenios pasados, que no te acuerdas como echaron a la gente del gobierno y sin indemnización? y esos si eran prepotentes, por que? por que yo lo vivi, por que no pertenezco a ningún partido, por que solo procuro, pretendo y mi compromiso es hacer bien mi trabajo, por que intento tener conciencia y pensar que el pueblo me paga por lo que hago, y lo menos que puedo hacer es hacerlo bien, y tu me vienes a decir que estos actúan así? pues entonces tendrías que haber vivido en los otros gobiernos, menos maaaal que ya salimos del infierno que el que estábamos, Y REPITO.. NO SOY DE NINGÚN PARTIDO!! SIMPLEMENTE ME TENIA HASTA LA MADRE LA CORRUPCIÓN. o sabes que?? si definitivamente tu eres el ardido prepotente que se le acabo la papita... eso eres.

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  2. La verdad respeto muchos tus opiniones. Y sí, es notorio que has vivido con miedo.Con mucho miedo. Desconozco cuáles hayan sido tus circunstancias personales, pero las respeto.

    Personalmente, cuando en 2008 decidí dejar de trabajar para un gobierno proveniente de mi partido, del PRD, porque estaba seguro que el gobernador Agúndez se estaba apartando de lo que muchos habíamos decido construir de mejor manera, tuve muchas dudas, y créeme que vacilé en más de una ocasión entre continuar ganando mi salario en silencio, o recurrir a mi partido para que fuera él quien intentara corregir. No tuve éxito.Por decisión propia tuve dejar mi empleo como funcionario y hacer mis intentos sólo. La verdad respeto tu miedo. Tu anonimato. Tus ganas de gritar contra quién sabe quién. Yo no se, si siquiera tú lo sabrás.

    Pero lo que si sé, es que en esta vida no hay nada peor que guardar silencio porque se tenga miedo. Yo no soy un hombre valiente, para nada. El miedo me gana a veces. Y no hay a nada que le tenga más pavor que insultar a los demás a causa de mi miedo, a los que se atreven a hacer lo que yo no me atrevería.

    Pero te comprendo y te respeto. Y no creas que es sólo de palabra. Mi respeto a tu anonimato no es de dientes para fuera. Hoy mismo hay centenas de ciudadanos que al interior del gobierno, anónimamente, tienen miedo de ser corridos. Tienen miedo de quedar desempleados. Tienen miedo de no tener ingresos. Tienen miedo de enfermarse y no tener servicios médicos, y piensan que tienen miedo hasta de morir porque no habría quién atendiera a los suyos. Entiendo tu rabia, tus insultos, tus miedos...incluso ...hasta tus odios.

    De cualquier manera agradezco tus comentarios y te felicito que aunque haya sido bajo el anonimato te hayas atrevido a disentir y hasta insultar...aunque no sé si... Felicidades!!

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  3. y sobre todo se agradece que se tomen la molestia de seguir leyendo este blog que no es mas que un ejemplo de que existen personas valientes y honradas y que estan del lado del pueblo, no del lado de gente que solo le interesa el bienestar personal y de sus allegados.
    COMO SIEMPRE ES UN HONOR LEERLE SR.Juan Luis Rojas

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  4. !!Muchísimas gracias!! La verdad, el honor es mío, de tener algún lector con comentarios tan generosos.

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  5. Ojalá que muchas personas leyeran su blog, Sr. Rojas... Me sorprende que todavìa existan personas con su valentía para decir las cosas por su nombre. Y sobre todo,que las diga con respeto y veracidad. Todo lo que dice en este artìculo es cierto. en esta administración no se han medido, no han tenido ni la más mínima sensibilidad en cuanto a las personas, dejándolas sin el sustento para sus familias. Es triste el trasto que se les da. Y esta situación ya es conocida por la mayoría de la gente en esta Ciudad. No creo que piensen que acciones tan viles como estas pasan desapercibidas. Son muchas las familias afectadas y familias que creyeron en los discursos del cambio y la preocupaciòn por el bienestar de todos. Esos discursos que todavía nuestro Gobernador menciona: "que todas las familias tengan una seguridad", "que a los niños, ancianos y a todos en general no les falte nada", "nuestro gobierno trabajará para ello". Que no piensan que de muchas de esas personas que despiden dependen niños, mujeres y ancianos ?. . .

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  6. Agradezco muchísimo el comentario, y de verdad no sabe cuánto lamento que lo que aquí describo sea una realidad para cientos.

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